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Los conocidos empastes metálicos en realidad son empastes de amalgama (aleación de mercurio con otro metal) y durante muchos años su utilización ha sido calificada como el mejor material de restauración de la caries. Pero está siendo descartado, no tan solo por su ausencia de estética frente a los materiales de composite blancos, sino por la creciente preocupación por el mercurio como químico persistente, bioacumulativo y tóxico ambiental.

Cambios regulatorios en el uso de la amalgama en la Unión Europea y organizaciones internacionales, con miras a proteger la salud humana y el medio ambiente de los efectos adversos del mercurio, prohíben el uso de estos empastes en los tratamientos de dientes leche, menores de 15 años y mujeres embarazadas o en periodo de lactancia a partir de julio del 2018.

El equipo de Ustrell & García Clínica Dental hace 20 años que no utiliza dicho material, desde que en el 1997 el Colegio Oficial de Odontólogos recomendó no utilizar las amalgamas en niños y lactantes.

La medicina ambiental y la odontología holística sostienen que existe una micro-intoxicación con el uso de este material y asocia las intoxicaciones de mercurio a síndromes de fatiga crónica, síndrome de sensibilidad central y de malestar general entre otros.

Los problemas asociados con las amalgamas dentales varían dependiendo de cada individuo, con lo que es difícil establecer un consenso científico general sobre los riesgos.

Lo que queremos que quede claro para nuestros pacientes es que no siempre es aconsejable retirar las obturaciones antiguas de amalgama, pues es en ese momento donde aumenta el riesgo de toxicidad y porque puede incluso causar daños estructurales en dientes sanos a los que se les va a sustituir el empaste (provocando sensibilidad en el diente y la necesidad de tener que endodonciarlo). En nuestra clínica se valoraran las circunstancies individuales de cada paciente (carga tóxica del individuo, sensibilidad o alergia a dicho material, restauraciones deterioradas, lesiones en la mucosa bucal…) y mediante tests estandarizados se evalúa el caso.

En algunos pacientes nos encontramos con situaciones en las que deberíamos retirar la amalgama, y suelen ser porque dichas restauraciones están deterioradas (fracturadas, tienen filtraciones marginales, con caries recurrentes…). En el caso que se decida el recambio, puesto que el momento de más riesgo es en la manipulación de la amalgama por inhalación de vapores de mercurio, siempre se utiliza el protocolo de extracción segura de amalgamas (IAOMT) de la Academia Internacional de Medicina Oral y Toxicología con medidas físicas exhaustivas y apoyo nutricional para evitar tanto el daño al paciente como al profesional y al medio ambiente.

Nuestros equipos dentales disponen de separadores de amalgama y los residuos son manejados y recolectados por un establecimiento de gestión de residuos autorizado, tomando todas las medidas necesarias para minimizar la liberación de amalgama en el medio ambiente.